Interés General Galperín y la era de los empresarios crueles  Se burló de una jubilada a la que no le alcanza para vivir, pero cobra en subsidios el equivalente a 20 mil jubilaciones.
El dueño de Mercado Libre recibe del Estado el equivalente a casi 230 mil jubilaciones mínimas mensuales. En redes sociales, el preferido de Milei, comanda un grupo de ceos que exponen rasgos de inhumanidad
Durante el fin de semana, Marcos Galperín, el dueño de Mercado Libre, se burló en la red social X de un video en el que una jubilada admitía que no la alcanzaba la plata para vivir. Le puso un emoji de sonrisas a una cuenta troll del Gobierno que se mofaba de que la jubilada no había trabajado nunca e igual cobraba una pensión de Anses, dando a entender que eso estaba mal y que no le correspondía.
No es la primera vez que Galperín muestra gestos inhumanos en redes, y de allí parten dos cuestiones: la primera es que el ceo es el capitán que comanda un equipo de nuevos empresarios libertarios que se acostumbraron a la agresión como un hecho de supuestos coraje y que salieron del closet con el gobierno de Javier Milei. La segunda, que Galperín cobra en subsidios del Estado otorgados por LLA el equivalente a 227.295 jubilaciones mínimas mensuales. Es decir, con los 67 millones de dólares que recibió en todo el 2025 -según lo que declaró la propia empresa en la SEC de los Estados Unidos- podría pagar unas 20 mil jubilaciones anuales. Esta última situación dispara en estas horas otro debate válido. Por qué el Estado y Milei subsidian a empresarios que no lo necesitan, vía dinero en exenciones o con el RIGI, mientras no sólo se produce un ajuste sobre la sociedad sino también sobre los empresarios más chicos, muchos de los cuales están quebrando o teniendo problemas financieros. Además de un empobrecimiento notable de los jubilados, que tienen subas magras del ingreso y el bono congelado en 70 mil pesos desde diciembre del 2023.
El caso de Galperín es particular, porque en la era Milei recibió un aumento del 50 por ciento de los subsidios en reducciones de Ganancias y aportes a la Seguridad Social. Mercado Libre vale más de 100 mil millones de dólares y su patrimonio personal es superior a los 9000 millones de dólares. Además, Galperín se mudó a Uruguay para dejar de pagar impuestos en Argentina y tomar beneficios fiscales que se dan al otro lado del charco. Aún así, el empresario no renuncia a los beneficios que el Estado le está otorgando.
En ese mismo nivel de riqueza concentrada están algunos de sus colegas nucleados en la cámara Endeavor, que reúne a los Unicornios tech y a todos los ceos pro Milei que este fin de semana se reunieron en el Foro Llao Llao. Una parte no menor de los ceos de esa cámara logró contagiarse de los gestos ultra violentos del Presidente y, sobre todo, se plegaron a la movida global de ceos tech globales, que consideran a la democracia y su modo de vida como un punto menor.
Representan en Argentina lo que en Estados Unidos hacen Peter Thiel, el dueño de Palantir y Pay Pal, y Elon Musk, dos de las columnas empresarios del método de Donald Trump de una comunicación ultra agresiva y sin pruritos. Con ese mismo registro se mueve en redes Martín Varsavsky, otro de los ceos que se contagiaron del síndrome Milei.
La discusión es por qué los ricos cobran más
Hace unos días, el economista Juan Carlos Hallak, investigador del Conicet, planteó en redes un debate necesario. Expuso dudas sobre los subsidios que se les dan a empresarios que ya son grandes. Hizo foco puntual en el RIGI y se preguntó por qué se gasta en eso y se desfinancia a la universidad pública.
“Basados en el principio de racionalidad económica, los economistas estamos super-convencidos que menores impuestos aumentan la inversión. Sin embargo no nos preguntamos mucho cuánto la aumentan (la “elasticidad”). En el caso de la ampliación del RIGI a la extracción de petróleo y gas, las restricciones por la falta de infraestructura dedicada (mucha en construcción, con RIGI) y las altas tasas de ganancia ya existentes en el sector, entre otros factores, apuntan a que esa elasticidad sería baja", explicó Hallak en un breve hilo.
Y agregó que, “por ese motivo, es razonable pensar que la inclusión del upstream petrolero en el RIGI es en gran medida “redundante”. Es decir, se perderán recursos fiscales por los beneficios otorgados sin demasiado impacto en la actividad". Adicionalmente, dice, “creo que la inclusión del upstream petrolero en el RIGI siguió las peores prácticas de política productiva o “industrial”.
A continuación, el economista precisó que, primero, “dar una exención o reducción impositiva sin conocerse estudio que sustente sus beneficios ni someter la idea al escrutinio público”. Segundo, “otorgar beneficios fiscales a sectores elegidos en forma discrecional, en este caso en el marco de la laxitud de un régimen -el RIGI- que otorga amplios márgenes para ello”.
Los regalos del RIGI
El caso Galperín, sus subsidios y los insultos se insertan en un debate sobre el dinero que se llevan los ricos de parte del Gobierno de Milei. El economista Hallak aseguró, como mostró más arriba, que hay irregularidades atendibles en la asignación de RIGI a sectores que pueden invertir por si solos.
Un informe de la Fundación Encuentro, que conduce Sergio Massa, le puso números al fenómeno. De los USD 50.000 millones de Inversiones prometidos por el Gobierno, se aprobaron proyectos por USD 8.573,0 millones, es decir sólo el 17,1 por ciento de lo proyectado.
Y especifican, además, que de los 7 proyectos aprobados, solamente 1 fue diseñado después de la aprobación del RIGI. Los otros 6 eran proyectos ya anunciados, varios de ellos en marcha. Es decir, esos empresarios a los que se les otorgaron beneficios fiscales grandilocuentes, hubiesen invertido de todos modos. Y lo harían porque la inversión ya era rentable antes de la quita.
En paralelo, el trabajo detalla que, considerando el único proyecto aprobado post sanción del RIGI, en términos netos el Gobierno consiguió sólo el 0,5 por ciento de las inversiones que prometió.
Además, el problema es que más de la mitad de los proyectos del RIGI que se aprobaron son para Petróleo, Gas, Energía, Minería y Siderurgia, es decir, todos rubros que están económicamente activos y que de hecho son muy rentables.
Lunes, 4 de mayo de 2026
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